El impacto negativo de los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (también conocido por sus siglas en inglés, ADHD), motiva a padres de niños afectados y a adultos con el trastorno, a buscar información sobre las diferentes opciones de tratamiento y medicación para el TDAH disponibles.
Buscar información sobre cómo tratar el TDAH puede hacer que te sientas perdido/a y lleno de dudas. Muchos padres y adultos con este trastorno se sienten solos en esta búsqueda, encontrándose con demasiadas opiniones y consejos que a veces son contradictorios. Al final, puedes terminar sintiéndote más ansioso y confundido que cuando empezaste, especialmente cuando encuentras información que parece más alarmante que informativa.
Es importante saber que los médicos y expertos en salud mental coinciden en que el enfoque más efectivo es la combinación de un medicamento para el TDAH y la terapia conductual. Dentro de este enfoque integral, los medicamentos juegan un papel fundamental, aunque suelen estar rodeados de mucha información incorrecta y preocupaciones infundadas. Soy muy consciente de las dudas y miedos que hay a su alrededor debido a las numerosas conversaciones que he tenido en mi consulta con padres de niños/as con TDAH.
Aunque la decisión de iniciar medicación para este trastorno se realiza de forma totalmente individualizada junto con el profesional sanitario tras el diagnóstico de TDAH (o durante el seguimiento), quiero ayudarte a tomar buenas decisiones para tu familia o para ti mismo/a.
En este artículo, abordaremos qué es el tratamiento farmacológico del TDAH, cuál es su objetivo, qué tipos existen y cómo funciona a nivel cerebral.
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¿Qué es el tratamiento farmacológico del TDAH?
El tratamiento farmacológico consiste en el uso de medicamentos diseñados para corregir el desequilibrio en los neurotransmisores cerebrales existentes en las personas con TDAH. Los neurotransmisores son sustancias químicas que transmiten información (mensajes) de una neurona a otra.
Este desajuste en los mensajes durante la comunicación neuronal (sinapsis) está relacionado con los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
La medicación para el TDAH, al equilibrar los niveles de dichos neurotransmisores en el cerebro, ayuda a mejorar la concentración, reducir la impulsividad y controlar la hiperactividad. Por ello, los pacientes que reciben tratamiento pueden funcionar mejor en sus actividades diarias.
Con décadas de estudios científicos publicados a sus espaldas, las principales asociaciones de pediatría del mundo como la American Academy of Pediatrics recomiendan su uso en niños con TDAH mayores de 6 años.
¿Cuál es el objetivo de la medicación para el TDAH?
Cuando hablamos del tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad con medicamentos, no estamos buscando “curar” el trastorno, sino hacer que los síntomas sean más manejables. Al tomar medicamentos para el TDAH, los niños y adultos con este trastorno puedan hacer mejor las tareas cotidianas que quieren y necesitan. Sienten que ellos tienen el control, y no que el trastorno les controla a ellos. Puedes ampliar esta información leyendo nuestro artículo de qué siente una persona con TDAH.
Cuando se opta por utilizar medicación para el TDAH, se tienen en mente los siguientes objetivos:
Objetivo 1: Mejorar la calidad de vida en adultos y niños con TDAH
El principal objetivo del tratamiento farmacológico es aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de quienes viven con TDAH. Esto significa ayudarles a:
- Concentrarse mejor: Uno de los retos más grandes con el TDAH es mantener la atención en tareas, ya sea en la escuela para los niños o en el trabajo para los adultos. Los medicamentos pueden ayudar cuando hay síntomas de falta de atención, haciendo que estas tareas parezcan menos abrumadoras y requieran menos esfuerzo.
- Controlar la impulsividad: Actuar sin pensar puede causar problemas, desde interrumpir en clase o reaccionar de forma inadecuada en situaciones sociales durante la infancia (puedes leer más sobre habilidades sociales en niños con TDAH aquí), hasta tomar decisiones precipitadas en la vida adulta. Los medicamentos pueden ayudar a las personas a pensar más antes de actuar.
- Reducir la hiperactividad: Para muchas personas con TDAH, estar quietos es un desafío. Los medicamentos pueden calmar esa necesidad constante de moverse, lo que puede ser especialmente útil en situaciones donde el niño con TDAH necesita mantenerse tranquilo, como en la escuela.
Objetivo 2: Facilitar el aprendizaje y el desarrollo social
Los medicamentos no solo ayudan directamente con los síntomas, sino que también hacen que otras formas de ayuda sean más efectivas:
- Mejorar el aprendizaje o rendimiento laboral: Con menos distracciones y más capacidad para concentrarse, aprender se vuelve más fácil. Esto es crucial porque ayuda a los niños y adultos a no quedarse atrás en sus estudios o trabajo.
- Fomentar el desarrollo social: Cuando alguien con TDAH puede controlar mejor sus impulsos y prestar atención en las conversaciones, es más fácil hacer y mantener amigos. Esto es muy importante porque ayuda a mejorar la autoestima y el sentido de pertenencia a un grupo en los niños.
Objetivo 3: Apoyar un tratamiento integral del TDAH
El tratamiento farmacológico es más efectivo cuando forma parte de un plan más grande que incluye:
- Terapia y apoyo psicológico: Los medicamentos ayudan a que la terapia sea más efectiva porque la persona puede concentrarse mejor en las sesiones, y utilizar lo que aprende para hacer cambios positivos en su vida.
- Estrategias en el hogar y la escuela: Con los medicamentos, las estrategias para ayudar a manejar el TDAH en casa y en la escuela resultan más efectivas porque la persona con TDAH está en una mejor posición para aplicarlas.
Tipos de medicación para el TDAH
El tratamiento farmacológico del TDAH incluye principalmente dos categorías de medicamentos: los estimulantes y los no estimulantes.
Cada uno tiene características específicas y se prescribe en función de las necesidades individuales del paciente, su historial médico y su respuesta a los tratamientos previos.
Medicamentos estimulantes
Los fármacos estimulantes son el tipo más común de medicación para el TDAH. Suelen ser la primera opción por considerarse el tratamiento más eficaz para aliviar los síntomas. En el tratamiento con estimulantes existen formulaciones de liberación inmediata y modificada (metilfenidato de liberación prolongada). Estos últimos poseen una mayor duración del efecto.
Los efectos de los medicamentos estimulantes para el TDAH varían entre individuos, tanto en su eficacia como en los posibles efectos secundarios que pueden surgir. En algunas, aparecen efectos adversos como disminución del apetito, malestar estomacal, dificultad para dormir o mal humor, entre otros. Por este motivo, en ocasiones, se debe realizar un ajuste hasta llegar a la dosis correcta individual del medicamento para esa persona, o a su retirada.
- Ejemplos: Metilfenidato como (Rubifen, Concerta -metilfenidato de acción prolongada-), lisdexanfetamina (Elvanse).
Medicamentos no estimulantes
Aunque los estimulantes son muy efectivos, no todos los pacientes responden bien a estos medicamentos o pueden experimentar efectos adversos molestos. También están indicados en el caso de pacientes con determinadas afecciones médicas (trastornos por tics o síndrome de Tourette). Puedes leer más sobre comorbilidad del TDAH aquí.
Para ciertos casos, los no estimulantes pueden ser una alternativa eficaz. La dosis del medicamento se selecciona de forma individualizada y suele incrementarse de forma progresiva.
- Ejemplos: Atomoxetina (Strattera), Guanfacina (Intuniv). Ambos son medicamentos de liberación prolongada.
Es importante saber que algunos medicamentos de liberación modificada no se pueden abrir ni partir. Esta información es útil cuando se plantee el tratamiento de los síntomas de TDAH en niños que tienen dificultades para tragar.
Otro factor a tener en cuenta es que, en el caso de los no estimulantes, los efectos del medicamento pueden tardar semanas en hacerse notar.
Si tiene duda acerca del tipo de liberación del fármaco que le han prescrito, puede preguntar a su médico o farmacéutico.
Los padres deben saber que el inicio y la retirada del medicamento que le hayan prescrito siempre se realizará según las indicaciones, ya que no todos se pueden suspender de forma brusca.
Aunque al hablar de estimulantes y fármacos derivados de las anfetaminas, a muchos les puede venir a la mente el potencial de abuso, la realidad es que los fármacos para el TDAH no aumentan el riesgo de adicción. Al contrario de lo que se suele pensar, los estudios científicos han identificado un riesgo de abuso de drogas menor en la edad adulta en la población con TDAH tratada en la infancia. Tampoco se ha identificado que puedan “engancharse” a la propia medicación. En caso contrario, estos fármacos no estarían aprobados por la FDA (Food and Drug Administration) en Estados Unidos o por la AEM (Agencia Europea del Medicamento) en Europa.
¿Cómo funcionan los medicamentos para el TDAH?
Entender cómo funcionan los medicamentos para el TDAH puede ser complejo, pero aquí lo explicaremos de una manera fácil de entender.
Los medicamentos actúan de diferentes maneras para mejorar la comunicación entre las neuronas del cerebro, lo que ayuda a tratar los síntomas del TDAH.
Aquí te explico los tres principales mecanismos de acción de estos medicamentos. Normalmente, cada medicamento actúa principalmente sobre uno de ellos, aunque algunos pueden influir en varios mecanismos a la vez.
Mecanismo 1 de la medicación del TDAH: Estimulación de la liberación de neurotransmisores
Imagina que cada neurona en el cerebro es como una pequeña fábrica que envía mensajes. En personas con TDAH, a veces estas fábricas no envían suficientes mensajes. En este caso, nos referimos a neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina.
- Cómo funciona este mecanismo: Los medicamentos que usan este mecanismo hacen que las neuronas produzcan más neurotransmisores. Es como si incentivaran a las fábricas a aumentar su producción para enviar más mensajes.
Mecanismo 2 de la medicación del TDAH: Estimulación de los receptores
Ahora, imagina que en el otro lado de cada mensaje hay alguien esperando para recibirlo. Estos son los receptores en las neuronas. En algunas personas con TDAH, estos receptores no captan los mensajes tan fácilmente.
- Cómo funciona este mecanismo: Algunos medicamentos ayudan aumentando la sensibilidad de estos receptores. Esto significa que los receptores se vuelven mejores para captar los mensajes que ya están siendo enviados.
Mecanismo 3 de la medicación del TDAH: Enlentecimiento de la recaptación de los neurotransmisores
Finalmente, considera qué pasa con los mensajes (neurotransmisores) una vez que han sido enviados. En el TDAH, a veces estos mensajes son recogidos demasiado rápido y no tienen suficiente tiempo para hacer su efecto. Por ello, un inhibidor selectivo de la recaptación podría ser útil.
- Cómo funciona este mecanismo: Algunos medicamentos hacen que estos mensajes se queden disponibles más tiempo en el espacio entre las neuronas. Esto se logra frenando el proceso que normalmente recoge rápidamente estos mensajes una vez que son liberados a dicho espacio.
Medicación para el TDAH: Conclusión
Cada uno de los mecanismos de acción descritos anteriormente ayuda a mejorar la comunicación entre las neuronas en el cerebro de diferentes maneras. Pero el objetivo final es el mismo: ayudar a mejorar la atención, la concentración y controlar la impulsividad e hiperactividad. Esto puede marcar una gran diferencia en la escuela, en el trabajo, y en las relaciones sociales.
El tratamiento farmacológico en pacientes con TDAH es una herramienta clave en el manejo de este trastorno. Su recomendación se basa en el análisis individualizado del grado de repercusión de los síntomas del trastorno en la vida de esa persona. Este tratamiento, junto con la terapia y otras intervenciones, puede llevar a una mejora significativa en la calidad de vida de quienes lo utilizan.
Al final, cada persona con TDAH tiene su propio camino. Con el tratamiento adecuado, apoyo y comprensión, tanto niños como adultos con TDAH pueden alcanzar su potencial, y llevar una vida plena y productiva. La clave está en trabajar juntos (familia + centro educativo + profesional sanitario) para encontrar el balance adecuado de tratamiento que permita a cada individuo prosperar en todos los ámbitos de su vida.





