Los ácidos grasos Omega 3 son nutrientes que desempeñan un papel vital en la salud humana, por lo que son beneficiosos para todas las personas. En el caso de niños y adolescentes, puede resultar especialmente útil administrar suplementos de omega 3 en patologías como el TDAH o el autismo.
Puede ser difícil ingerir la cantidad adecuada de ácidos grasos omega 3 en la sociedad actual. Ésto se debe al ritmo de vida que llevamos, las dietas ricas en ultraprocesados (que interfieren con absorción de omega 3), y el precio de los alimentos frescos, entre otros motivos.
En esta entrada del blog, hablaremos de todo lo que necesitas saber sobre los ácidos grasos omega-3 y sus beneficios para las personas con TDAH.
Contenidos
- ¿Qué es el omega 3?
- Ácidos grasos omega 3: ¿Para qué sirven?
- ¿Por qué se utilizan suplementos de omega 3 para tratar el TDAH?
- ¿Qué beneficios tiene el omega 3 para la salud general?
- Tipos de omega 3
- Relación omega 6 / omega 3 en el TDAH
- ¿Qué alimentos tienen omega 3?
- ¿Cuáles son los síntomas del déficit de omega 3?
- ¿Cuál es la dosis de omega 3 diaria recomendada en personas sanas?
- ¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto el suplemento de omega 3 en el TDAH?
¿Qué es el omega 3?
Los ácidos grasos omega 3 son nutrientes esenciales que desempeñan importantes funciones en el organismo. Es necesario ingerirlos a través de la dieta porque el cuerpo no puede producirlos por sí mismo.
Ácidos grasos omega 3: ¿Para qué sirven?
Los ácidos grasos omega 3 forman parte de la membrana celular de numerosas estructuras del organismo, de forma que contribuye al mantenimiento de la función del corazón, el cerebro, los músculos y los huesos.
En concreto, los ácidos grasos omega 3 del tipo DHA van a participar tanto en la estructura como en el funcionamiento neuronal (sinapsis).
¿Por qué se utilizan suplementos de omega 3 para tratar el TDAH?
Se ha identificado en varios estudios que los niños y adolescentes con TDAH tienen unos niveles de ácidos grasos omega 3 en sangre más bajos que los niños sin TDAH.
Como ya hemos comentado, los ácidos grasos omega 3 contribuyen al funcionamiento normal del cerebro, por lo que la disminución de sus niveles sanguíneos podría tener repercusiones en los comportamientos que manifiestan los niños.
Los ácidos grasos omega 3 favorecen el desarrollo cognitivo y mejoran funciones como el aprendizaje, fundamentalmente a través de 3 mecanismos:
- Mantienen niveles elevados de dopamina a nivel cerebral.
- Favorecen el crecimiento de neuronas en el área frontal de la corteza cerebral.
- Mejoran la circulación cerebral.
El omega 3 es el suplemento natural más utilizado dentro de las opciones de tratamiento no farmacológico para el TDAH, por ser el que más evidencia científica acumula.
Y es que según varias publicaciones (estudio 1, estudio 2, estudio 3), los ácidos grasos omega 3 pueden mejorar los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. En estos estudios se ha observado mejoría de síntomas como la impulsividad o el déficit de atención. También en algunos niños que tomaban tratamiento farmacológico, fue posible disminuir su dosis.
Si quieres leer el artículo que hemos preparado sobre los mejores suplementos de omega 3 para niños con TDAH, puedes hacer clic aquí.
Aunque, tenemos que aclarar que, ni la rapidez ni la magnitud del efecto de los suplementos de omega 3 se pueden comparar a los del tratamiento farmacológico del TDAH. En este último, el tiempo que transcurre hasta comenzar a apreciar los efectos beneficiosos es menor, y la intensidad del efecto superior.
¿Qué beneficios tiene el omega 3 para la salud general?
Los ácidos grasos omega-3 son importantes para la salud porque intervienen en:
- El mantenimiento de la salud del corazón. Controlan el perfil lipídico disminuyendo el colesterol “malo”, mejora el sistema de coagulación sanguínea reduciendo el riesgo de coágulos, controla la presión arterial.
- La prevención de enfermedades crónicas. Reduce el riesgo de enfermedades crónicas, como las cardiopatías, el cáncer y la diabetes.
- El mantenimiento de la salud ocular, reduciendo el riesgo o mejorando problemas de retina.
- La reducción de la inflamación de todo el organismo.
- El mantenimiento del funcionamiento normal del cerebro. Ayudan al desarrollo cognitivo en los niños, y a prevenir el deterioro cognitivo en los mayores.
- La regulación de distintos sistemas como el inmunitario o el endocrino (relacionado con la producción de hormonas).
- Otras funciones: favorece un estado saludable de la articulaciones (puede mejorar síntomas de la artritis reumatoide), de la piel y el cabello.
Es especialmente importante que las mujeres embarazadas y los niños pequeños consuman suficientes ácidos grasos omega-3, ya que son cruciales para un crecimiento y desarrollo saludables.
Por eso, es importante asegurarse de consumir suficientes omega-3, ya sea a través de la dieta o de suplementos.
Tipos de omega 3
Hay tres tipos de ácidos grasos omega-3:
-
El ácido alfa-linolénico (ALA).
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El ácido eicosapentaenoico (EPA)
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El ácido docosahexaenoico (DHA).

Los ácidos grasos EPA y DHA son los que ofrecen más beneficios para la salud.
Aunque el ALA puede llegar a convertirse en el organismo en DHA y EPA, hay que aclarar que esa conversión se produce de forma muy limitada (solo el 1-5%). Por eso, no debemos confiar en que tendremos buenos niveles de DHA y EPA por ingerir altas cantidades de ALA, sino que debemos incorporar otras fuentes de omega 3 para cubrir los requerimientos saludables de DHA y EPA.
Relación omega 6 / omega 3 en el TDAH
En lo que respecta a los ácidos grasos omega, la mayoría de la gente está familiarizada con la importancia de consumir suficientes omega-3. Sin embargo, mucha gente no se da cuenta de que consumir demasiados omega-6 puede ser realmente perjudicial.
Por ello, no solo es importante tener en cuenta la cantidad de ácidos omega 3 que ingieres, si no la relación que existe entre la cantidad de ácidos grasos omega 6 y omega 3.
Los ácidos grasos omega-6 se encuentran en muchos aceites vegetales, como el aceite de soja, el aceite de girasol (frecuente en los alimentos procesados) y el aceite de maíz. Aunque son una parte esencial de una dieta saludable, consumir demasiados omega-6 puede provocar problemas de salud.
La relación correcta entre los ácidos grasos omega 6/omega 3 se sitúa entre 4:1 a 1:1, pero los cambios en la alimentación de las últimas décadas han llevado esta relación a cifras entre 15:1 y 20:1.
Este excesivo aporte de ácidos omega 6 en comparación con los ácidos omega 3 favorece el aumento de inflamación en el organismo, altera la regulación de los niveles de azúcar en la sangre y aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, entre otros problemas de salud.
Para garantizar un equilibrio saludable, es importante asegurarse de que se ingieren suficientes ácidos grasos omega 3 en la dieta, así como reducir la cantidad de omega 6.
¿Qué alimentos tienen omega 3?
Añadir a tu dieta algunos alimentos con alto contenido en ácidos grasos omega es una buena manera de asegurarte que estás recibiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita.
Algunos de estos alimentos son:
- Pescados ricos en omega 3 (salmón, caballa, sardinas, trucha, atún, arenques).
- Marisco.
- Algunas algas (nori, espirulina, chlorella).
- Nueces y semillas (lino, chía).
- Aceites de plantas (de linaza, de canola, de soja).
- Alimentos suplementados/fortificados en omega 3 (algunos huevos y algunas marcas de yogur, zumo, leche, bebidas de soja y fórmula infantil).
¿Cuáles son los síntomas del déficit de omega 3?
Los principales síntomas son:
- Dificultades de concentración.
- Piel áspera y seca.
- Uñas quebradizas.
- Pelo seco, sin brillo y encrespado.
- Insomnio.
- Cambios de humor.
- Ansiedad y/o depresión.
- Alteración del perfil lipídico (colesterol).
- Alteración de la salud cardiovascular.
- Fatiga persistente.
- Aumento de peso.
- Alteraciones oculares (ojo seco, úlceras corneales, uveítis, etc.).
¿Cuál es la dosis de omega 3 diaria recomendada en personas sanas?
Aunque no se han establecido las cantidades diarias recomendadas de DHA y EPA, la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), recomiendan ingerir una dosis de 250-500mg de EPA y DHA al día en personas adultas sanas.
En el caso de personas con trastornos neurológicos como el TDAH, se requieren dosis más altas para obtener los efectos beneficiosos.
La dosis máxima de omega 3 no debe superar los 3g/día.
¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto el suplemento de omega 3 en el TDAH?
Se requieren 3-4 semanas para que puedas comenzar a ver los efectos. La recomendación es que mantengas el tratamiento, al menos, durante 3 meses antes de suspender.
Si tras 3-4 meses de que administres la dosis de adecuada de DHA, la respuesta fuera insuficiente, puedes considerar añadir un segundo suplemento con EPA.
Los suplementos de omega 3 en el TDAH son un gran ejemplo de cómo pueden utilizarse las intervenciones nutricionales en el tratamiento del TDAH.
Para concluir, debes recordar que lo ideal es obtener los ácidos grasos omega 3 procedentes de la dieta. La suplementación puede ser una opción en aquéllas personas con determinados trastornos neurológicos, y en aquellos que no cumplan con los requerimientos mínimos debido a las características de su alimentación.
Ante cualquier duda sobre su uso, no dudes en consultar con tu médico.
¿Conocías el uso de los suplementos de ácidos grasos omega 3 para tratar el TDAH? ¡Cuéntame tu experiencia!







